Parece  más cómodo y nada que ver.

Desde que me case y formé mi familia me dediqué a la casa a mi esposo y a la crianza de mis hijos, para mi era lo más importante. Pasaron los años, los chicos fueron creciendo, y yo estaba comenzando a tener la necesidad de tener mi propio ingreso monetario. Así que primero me dediqué a vender mis manualidades, ropa a las mamás del colegio y productos de venta directa (por catálogo).

En cada emprendimiento que asumía, me sentía súper poderosa, al principio vendía todo muy bien, pero algo hacía que mi entusiasmo se debilitara y por consiguiente el de mi clientela también.

¿Qué me pasaba?

¿Qué era eso que me hacía venir cuesta abajo???

En realidad, yo me estaba enfocando bien, yo quería conseguir ingresos, pero todavía no sabía bien que era eso que me daría un entusiasmo y alegría estable.

Pasó el tiempo, hasta que un día dije – Ya es tiempo de elegir una profesión, estudiar, dedicarme a lo que me gusta y comenzar a ser recompensada por esto.

Actualmente me siento cada más contenta con  mis profesiones (PODOLÓGA, REFLEXÓLOGA Y COACH ONTOLÓGICA).

Desde hace aproximadamente 9 años que trabajo en casa, donde tengo mi consultorio y atiendo a mis pacientes y clientes.

Los primeros años no me resultaron difíciles en cuestión a organización, ya que los pacientes se fueron haciendo de boca en boca, es decir la propaganda me la hacía el propio paciente.

Y en realidad en aquella época no tenía mucha necesidad económica, así que estaba conforme con 3 o 4 pacientes por semana. Hasta que mi esposo comienza a tener un declive muy importante en sus finanzas, y ahí empecé a ver nuevas posibilidades.

Así fue como me decidí a estudiar Coaching Ontológico a distancia (o sea que se sumaba trabajo más estudio en casa)

Y aquí estoy… con mi nuevo emprendimiento el Coaching Ontológico, el cual me apasiona y disfruto mucho.

La verdad es que no hay nada como trabajar por tu cuenta, no tener jefes y organizarte a tu gusto y, por qué no, trabajar desde casa.

Parecen todo ventajas, ¿verdad?

Pues la realidad es que tiene, por supuesto, sus cosas buenas, pero también su parte negativa.

Por ese motivo, he querido escribir este artículo, recogiendo las ventajas y desventajas de trabajar desde casa, basadas en mi propia experiencia.

Ventajas de trabajar desde casa

La primera y gran ventaja de trabajar desde casa es la comodidad.

Esto no significa que podemos pasarnos todo el día en pijama y pantuflas o trabajar dos horas y ya está.

Cuando me refiero a comodidad, hablo de compatibilizar el trabajo con asuntos personales, como por ejemplo la familia.

El no tener que desplazarnos a otros lugares, como ir a una fábrica, una oficina en un Banco, o por ejemplo una maestra  a  una escuela etc…

El sentirnos libres a la hora de organizar y planificar. Si un día necesitas ir al médico o arreglar el placard, u organizar un cumpleaños, o ir a la peluquería, no tienes que andar avisando a nadie. Puedes elegir una mañana o tarde y luego agregar más horas al día siguiente, o no.

Otro ejemplo: si tienes un viaje, o un curso,  puedes tomarte ese día “libre” y luego aprovechar el fin de semana para recuperarlo. Yo lo hice muchas veces y es algo impagable.

Cuando trabajas desde tu casa (o por tu cuenta), tú eres tu propio jefe, y esto es algo que vale millones.

En realidad, no es que no tengas jefes. Tus jefes pasan a ser tus propios clientes y pacientes, pero siempre puedes decidir con quién trabajar y con quién no.

Inconvenientes de trabajar desde casa

1- Solemos perder la noción del tiempo.

Es decir en mi caso, ponerme a escribir artículos para mi Blog o para Facebook o el hecho de comenzar a brindar talleres o cursos (Sobre temas relacionados a la superación personal o como relacionarnos mejor con nuestros vínculos), al principio me demandaba muchas horas, a veces ni paraba para almorzar y sentía que la cabeza se me estaba quemando.  Con el tiempo y con otras herramientas como aplicaciones de Internet,  consejos y opiniones de familiares y amigos, pude ir corrigiendo el tema del tiempo, repactarlo, sincerarme de lo que realmente estaba buscando, y comprometerme a cumplirlo. TOTAL YO SOY MI JEFA.

Lo mismo me pasaba los fines de semana, muchos sábados y domingos trabajaba. Hasta que tomé las riendas de mi vida y en casos excepcionales trabajo los sábados por la mañana, y el resto del fin de semana me lo dedico a mí y a mi familia.

2- Trabajar o no, con clientes y pacientes  ideales.

Están esos que pactan un turno y están 10 minutos antes y no tuve necesidad de recordarles, y están esos que 15 minutos antes avisan que no van a poder llegar, y ahí piden un turno para la semana próxima.

O aquellos que llaman a la hora de la cena, o mandan un wasap o mail  a las 11 de la noche y se piensan que si o si, les tengo que contestar. Pero como de errores se aprende, de esto último también aprendí y soy yo la dueña de mi negocio la que dice cuando se levanta y cuando se baja la persiana.

Ahora elijo tener un horario parecido al de una oficina de L a V de  9 a 17 hs  y aclarar que fuera de ese horario no atiendo y que a partir de esa hora estoy en mi tiempo de ocio, descanso, y puedo organizarlo como quiera.

3- El no tener un espacio fijo de trabajo

Para determinadas profesiones, no hay nada como contar con una oficina o consultorio  para desarrollar todas las tareas.

Conozco gente que trabaja desde el living de su  casa o desde su dormitorio, y ese es un gran error. Es necesario encontrar un espacio fijo en la casa para el desarrollo de cada trabajo.

Consejos básicos cuando trabajas desde tu casa

  1. Tener un horario fijo de trabajo y “oblígarte” a cumplirlo, como si fueras a la oficina todos los días.
  2. Tomar tu tiempo de descanso, para el almuerzo.
  3. No respondas correos ni llamadas de trabajo cuando haya acabado tu jornada laboral.
  4. No acostumbres a los clientes a pensar que estás disponible en cualquier momento.
  5. Delimita muy bien tu espacio de trabajo dentro de tu casa. Nada de trabajar en cualquier sitio o con los niños alrededor. Te recomiendo habilitar un pequeño despacho que cumpla todas tus necesidades.
  6. Desconecta cada cierto tiempo. Aprovecha los fines de semana para hacer una escapada y desconectar una vez al mes, por ejemplo

Si vos sos un@ como yo, que eligió convertirse en su propio jefe, ¿Qué estás esperando para tomar las riendas de tu vida?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Abrir chat
1
¿Necesitás ayuda?
Hola ¿En que te puedo ayudar?