¿Te ha pasado alguna vez, que a pesar de dar las gracias al Universo por todo lo que ya has logrado y cuando estás por comenzar algún proyecto nuevo, sientes que todavía no estás a la altura, que no te valoras por todo el camino recorrido y lo único que terminas haciendo es compararte con otros???

A mi si, me pasó muchas veces. Caer en comparaciones, creer que no somos del todo tan buenos para brindar una opinión sobre algún tema en cuestión, parece ser que es algo muy común.

Con los años y gracias a conversaciones que fui teniendo con mi Coach me di cuenta que en mis conversaciones había un menos 10 de agradecimiento y todo lo que hasta ahora había creído que había cambiado, era casi nada con todo el camino que me faltaba  recorrer.

Si decimos que las palabras crean ¿Por qué el decir gracias no me alcanza, para sentirme agradecida? Y poder valorar y disfrutar de este  camino como emprendedora.

Entonces me pregunté a mi misma ¿Me gusta estar con gente  que se queja y no es agradecida? La respuesta fue un rotundo NO.

A partir de ahí comencé a darme cuenta que mi ACTITUD era lo que estaba provocando mi infelicidad.

El llegar a cumplir un logro, que tanto anhelaba y no quedarme ahí por un tiempo para saborearlo era lo que me estaba impidiendo ser realmente AGRADECIDA.

Cambiar ciertos hábitos como, optar por una alimentación saludable, dejar de fumar, realizar actividad física, dejar de consumir gaseosas, tomar como mínimo 8 vasos de agua al día, arreglarme las manos y los pies una vez por semana, meditar, utilizar más cremas humectantes, etc, etc, etc… Fueron cambios paulatinos, que no brotaron todos de un día para el otro, era como si uno iba invitando a otro, y cuando aparecía ese otro, como buena anfitriona que siempre me gustó ser, le daba la prioridad y sin darme cuenta dejaba de lado o no le prestaba la misma atención a los otros cambios que se venían produciendo en mi. Hasta que una lucecita de alarma aparecía, y me decía VALORA EL CAMINO RECORRIDO. Entonces recién ahí, todos volvían a ocupar el primer lugar, y todos eran parte de mi ser, de mi cambio.

“El camino de la Leyenda Personal es tan difícil como cualquier otro camino, con la diferencia de que en éste está tu corazón”

Paulo Coelho

Ya estaba en camino para cambiar todos esos hábitos que me perjudicaban, ahora le estaba tocando el turno a mi ACTITUD frente a mi estar siendo AGRADECIDA  y demás está decir que aquí mi corazón estaba por demás implicado.

Llegó la hora de convertirme en un ser mucho más AGRADECIDO, hábito que siempre creí que estaba junto con migo y que por algún motivo, que todavía no descubro, había llegado al punto que casi ni me acordaba de cómo se hacía. (Del dicho al hecho, hay mucho trecho).

CUESTIÓN DE HABITO = ACTITUD = POSTURA ANTE LA VIDA

Muy  a menudo cuando nos duele demasiado la espalda, nos damos cuenta de la mala postura que estamos sosteniendo. O lo que es peor, criticamos a los demás con tal de no ver que en definitiva estamos criticando a nuestro propio espejo.

Por ejemplo – Mamá estás torcida, ponte más derecha, y automáticamente como si en lugar de hablarle a ella me estuviera hablando a mi, yo corrijo mi postura.

Entonces, cuando te oprime el dolor, existen  más probabilidades de cambiar ciertos hábitos y por consecuencia cambiar la actitud o viceversa.

Al DOLOR solemos verlo como algo malo, sin embargo es el dolor quien nos avisa con mayor insistencia y cuando llegamos a un punto que no soportamos más, decimos BASTA.

Así al darte cuenta, comienzas  a achicar la brecha, entre lo que hasta ahora estabas viendo como algo imposible a lo que podría ser posible.

Ejercicio:

Cierra los ojos e imagina que estás en medio del tráfico y que tienes una reunión de trabajo dentro de 10 minutos y sacas tus cuentas y te convences que así no vas a llegar a tiempo.

  • ¿Cómo te sentirías?
  • ¿Qué reacción tendrías?
  • ¿Cuál crees que podría ser tu mejor respuesta?

Piensa, tómate tu tiempo. ¿Cuáles fueron tus respuestas?

La primera pregunta está relacionada a los sentimientos, las emociones.

La segunda tiene que ver con la forma que tienes de reaccionar

REACCIÓN = RESPUESTA INMEDIATA (NO LA PENSAMOS)

 Es decir la emoción (estímulo), provoca una reacción.

La tercera pasamos al pensamiento, a reflexionar que  te ha provocado esa reacción.

Esta última pregunta está relacionada a tus creencias, o sea a los pensamientos que justifican tus acciones.

Podríamos afirmar que toda ACTITUD, tiene un componente emocional (lo que sientes), un elemento de acción (como reaccionas) y otro intelectual (lo que piensas con respecto a lo que pasó, de lo que pensaste y lo que hiciste al respecto).

Si tu reacción  fue el enojo, actúas desde ahí y eso justifica tu actitud.

Si el enojo domina en ti, es muy probable que estés acostumbrado a responder a las situaciones de estrés con ira y resentimiento.

Si al leer esto, sientes que una incomodidad aparece, tranquilo, no eres el único, muchas veces he llegado a formar  parte de este club.

Ten en cuenta también que la INCOMODIDAD es uno de los pilares para que los cambios se produzcan y así comiences a HACER QUE LAS COSAS PASEN.

Si por el contrario tu respuesta fue una reacción tranquila, es por que tanto tu actitud y tus pensamientos están ligados a tu paz interior.

A esta actitud y postura frente a la vida, es el nuevo hábito por el cuál opto llegar alcanzar.

Correrme definitivamente de la queja, de todo lo que no estoy logrando, (dejar de ver el vaso medio vacío)  para quedarme en la vereda de la valoración y el agradecimiento (elegir ver el vaso medio lleno). Se que los cambios no se dan de la noche a la mañana, necesitan un tiempo de gestación.

Mi valoración y agradecimiento apuntan a que estoy viendo todo con otra mirada.

¿Y vos de que lado estás?

¿Quieres lograr un cambio de actitud en tu vida?

¿Qué cambios vas a realizar para adquirir nuevos hábitos?

¿Cuál va a ser tu postura?

Recuerda que de acuerdo a como ves el mundo,

el mundo te verá a ti.

 

 

 

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