¿Sabías que en el Plexo solar es donde se centran todas las emociones?

El cual se sitúa a nivel del estómago.   Muchos pares de nervios pasan por el plexo solar y llegan a todo el cuerpo.

Antiguamente se creía que el sistema simpático no tenía relación con el cerebro. Hoy ya se sabe que existe una relación muy estrecha entre ambos.

El cerebro actúa directamente sobre los órganos a través del sistema simpático

¿Conocés el gran gesto de Jesús “de humildad” al lavarle los pies a sus discípulos?… Cuando uno ya está limpio… solo necesita lavarse los pies para estar enteramente puro.

Ese gesto de humildad y servicio desinteresado, también guarda otra enseñanza que es sanar nuestras heridas más profundas.

Podemos afirmar que lo que más perturba al plexo solar y a los órganos internos, hígado, riñones, estómago, etc… son las preocupaciones, los miedos, la ira, la duda.

Todos estos pensamientos y sentimientos nos disparan muchas emociones, como por ejemplo: el enojo, la tristeza, el aburrimiento, la culpa. Los cuales van destruyendo la armonía del plexo solar.

Acumular sentimientos negativos como rencor, odio, rabia, crítica, malos deseos o malos pensamientos, afectan la salud, ya que van debilitando al sistema inmunológico y nos abre una puerta  a enfermedades en cualquier parte del cuerpo.

Está comprobado que el enojo por mínimo que sea pasa en forma de bilis al hígado y de ahí a  nuestro torrente sanguíneo hasta los pulmones y el corazón.

¿Entonces cómo podemos hacer para que la energía vital circule libremente? 

En primer lugar, evitando todo aquello que nos contraiga.

Desde el Coaching decimos que las emociones no las podemos evitar, lo que si podemos hacer es identificarlas y a partir de ahí descubrir a que acción me está invitando cada emoción.

Por ejemplo: Nos enojamos cuando creemos que alguien se comportó de una forma incorrecta y como consecuencia sufrimos o podemos sufrir por la pérdida de algo que valoramos.

¿Cómo podemos canalizarlo entonces?

A través de un pedido de reparación del daño, como así también  el compromiso de respetar los límites vulnerados.

El enojo también nos invita a una oportunidad de aprendizaje, evitando que lo ocurrido vuelva a suceder y revisando nuestros juicios y creencias. El beneficio será obtener una sensación de paz interior, de confianza en sí mismo y satisfacción en haber hecho todo lo posible para hacer respetar nuestros valores.

Al trabajar a fondo esa zona a través de la reflexología podemos  identificar ciertos bloqueos energéticos  por donde no está circulando como corresponde la energía vital, lo cual solemos identificarlo como una arenilla, de esta manera el paciente comienza a relajarse y hasta puede darse cuenta al finalizar la sesión de reflexología que era lo que realmente le estaba pasando.

El masaje en el Plexo Solar se realiza en una dirección como espiral, o sea en redondo.

– relaja (si se realiza en la dirección contraria a las agujas del reloj).
– tonifica o activa (si es en la dirección de las agujas del reloj).

Otro método que podemos realizar por nosotros mismos es sumergir los pies en agua tibia con algún aceite esencial, como ser Lavanda y menta, ya que la lavanda ayuda a relajarnos y la menta es la que nos abrirá nuestra mente para encontrar nuevas respuestas. Esto hará también que se transforme nuestro estado de ánimo y energía.

Recordá que con los pies estamos conectados a la Tierra.

Y tené en cuenta que las células de nuestros pies para hacer su propia evolución, se encuentran en la parte más baja y sufrida del cuerpo, por lo cual necesitan ser tratados con mucho amor.

Ahora que ya conoces todo esto, ¿Comprendes el gesto de Jesús y sus palabras “Cuando uno ya está limpio… solo necesita lavarse los pies para estar enteramente puro”?

 

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